Tips para la evaluación de Aprendizajes A Distancia

Este nuevo alumno centrado en su proceso personal de aprendizaje es capaz de desarrollar fuertes competencias que lo lleven a estar dispuesto a aprender siempre, y es importante tomar en cuenta algunas de las características que distinguen a esta generación de estudiantes, que teníamos en aula y ahora en educación a distancia:

  • Son nativos digitales, intuitivos con las nuevas tecnologías y con gran capacidad de interconexión; para aprender con otros y de otros y en múltiples contextos.
  • Pueden trabajar sin lugar y sin horarios, pueden conectarse en cualquier momento y lugar sin dificultad.
  • Son creativos y emprendedores y les gusta aportar a otros. Si los profesores proponemos actividades vinculantes, que transfieran el aprendizaje y competencias de cada materia a productos concretos para beneficio de otros, este aprendiz no tendrá límites.
  • Son conscientes de su impacto y huella ecológica y digital y les gusta el reconocimiento.

Estas características se han hecho más evidentes en esta época de contingencia que nos ha llevado a crear, innovar y reinventarnos para ganar este reto de la formación a distancia, nos ha llevado a reajustar el diseño instruccional, los horarios, las actividades, a replantearnos qué es lo que realmente importa y es significativo. Esto impacta en la manera de evaluar y es importante lograr que las evaluaciones respondan a los procesos de aprendizaje y hagan visibles las competencias adquiridas; más allá de dar una calificación necesitan ser un instrumento que abone a la reflexión del proceso educativo y lo que se ganó durante el mismo.

 Algunos tips:

. Priorizar el proceso más que el resultado, a través de la documentación y metacognición.

. Involucrar distintos ámbitos de su formación como persona; no es solo evaluar que conozca sino como lo aplica, con qué grado de coherencia y responsabilidad hacia sí mismo y los demás.

. Trabajar la transversalidad en la evaluación e ir más allá de los contenidos específicos de la materia.

. Tener presente no agotar la currícula y privilegiar la pregunta: ¿Qué me gustaría que domine y demuestre en...(diversos escenarios)?; ¿Dadas las circunstancias que le tocarán vivir, esto que quiero evaluar es realmente importante, útil, necesario?

. Evidenciar con la evaluación el pensamiento crítico en la resolución de diversas situaciones y en este sentido, que aporta mi disciplina o materia.

En diferentes foros educativos va tomando fuerza la palabra aprendiz sobre alumno o estudiante, vinculando este concepto a hacer visibles las competencias adquiridas en el proceso de aprendizaje; que el alumno demuestre, manifieste y lo haga bien, no solo a nivel instrumental en el ámbito disciplinar, sino que se exprese con coherencia, convicción y pasión. No es evaluar únicamente que conozca, sino que aplique y viva conforme a los principios éticos, matemáticos, sociales y científicos. El gran reto es que integre su conceptualización y la traduzca en obras y acciones concretas, que utilice su creatividad y sentido de la estética para reinventar el mundo y hacer del mismo un lugar mejor del que recibió.
Fuente: Marissa Eggler, Asesor Semper Altius