Época de contingencia: una oportunidad para desarrollar habilidades blandas

El contexto en el que actualmente vivimos nos brinda una oportunidad única para trabajar habilidades blandas en casa y que el aprendizaje de las mismas sea significativo, ya que cada día nos regala escenarios en los que podemos ponerlas en práctica, estamos inmersos en una especie de “laboratorio” en el que podemos observarlas, experimentarlas y verlas crecer. 

Fomentemos habilidades comunicativas al ser claros al expresarnos y transmitir ideas y sentimientos con los miembros de la familia, así como en reuniones virtuales en las que se tomen turnos al hablar y se ceda la palabra a los más pequeños para que hagan visible sus ideas y sentir, la escucha activa fortalecerá la capacidad de comprender por lo que está pasando y ponerse en los zapatos del otro, lo que reforzará la empatía, hablando en familia del momento histórico que se está viviendo, orando por aquellos que están sufriendo en estos momentos y compartiendo los sentimientos de cada miembro de la casa.  

También nos ayuda a desarrollar la creatividad para resolver problemas de la vida diaria y encontrar en la cotidianidad ocasiones para innovar, como jugar juegos de mesa cambiando las reglas, contando historias con diversos personajes o cambiando el final a algún cuento conocido.

La responsabilidad se desarrolla al asignar tareas en casa, además de atender clases a distancia, respetar los tiempos para realizar labores, determinar horarios y asumir un rol dentro de la dinámica familiar, lo que nos lleva fácilmente a promover el trabajo en equipo, ya que todos los que cohabitamos en un mismo espacio debemos colaborar tanto en las labores domésticas, como en la construcción de un ambiente armonioso, para motivarlo, se pueden tener acuerdos y sesiones de consenso para discutir temas familiares en las que todos aporten ideas y compromisos y tomar nota de los mismos para dar seguimiento.

Si bien todas son fundamentales para enfrentar retos, hay dos de las habilidades blandas que destacan en estos momentos: la resiliencia y la adaptación al cambio, las dos relacionadas en convertir una situación complicada y difícil en una oportunidad para aprender, por lo que se puede concluir que el contexto único en el que vivimos, debe ser aprovechado por todos para convertirlo en una lección de vida y para ello es importante tener momentos de reflexión en el que podamos responder preguntas como ¿qué aprendí hoy? ¿cómo me sentí? ¿qué consejo le daría a un amigo que se encuentre en esta misma situación? ¿qué he descubierto de algún miembro de mi familia? ¿qué he descubierto sobre mi mismo?
Fuente: Ana Laura Miranda Ibarrola, Asesor Semper Altius